30.11.13

Robert Bringhurst


ensayo sobre adán



Hay cinco posibilidades. Una: Adán cayó.
Dos: lo empujaron. Tres: saltó. Cuatro:
con apenas mirar al precipicio se sumió en el silencio.
Cinco: a Adán no le pasó nada digno de mención.

La primera, que cayó, es demasiado simplista. La cuarta,
el miedo, la hemos descartado tras someterla a examen. La quinta,
que no le pasó nada, no tiene gracia. La elección es entre:
saltó o lo empujaron. Y la diferencia entre ambas

es sólo una cuestión de si los demonios
trabajan de adentro hacia afuera o de afuera
hacia adentro: la pregunta
teológica fundamental.


la belleza de las armas (2013)

versión Marta del Pozo y Aníbal Cristobo.




1 comentario:

doncalavera dijo...

Pobre Adán, carne de cañón celestial.

Un saludo.